miércoles, 22 de abril de 2009

TREPIDANTE


Canta frouma encubriu as nosas costas, xeonllos e testa.
Canta vida agochou o noso alento.
Maleza ou esterco.
Materia orgánica.
Entrañas e vísceras.
Baleiros e recheos.
Mesmo punto de partida, lugar de orixe.
Mesmo punto de retorno e encontro.
Trepidan o ar e o chan
ó compás das nosas pegadas senlleiras.
Trepidan o ar e o chan
o amortece-lo noso corpo espido.


domingo, 19 de abril de 2009

ÁNGELES


Localizar un ángel es una misión ardua. Nada sencilla. Un cometido que obliga a arrojar por la borda los estereotipos que nos ocultan las alas. Y, ay, amigo mío, compartimos una sociedad mercantilista donde todo lleva su etiqueta. Ponerla es fácil. Clic, clic. Un doble guiño de ojos y definimos a las personas con un adjetivo.
Etiquetas que se adhieren con fuerza al ser humano y que luego resulta complicado sacárselas de encima. Pegatinas que, como los precios de los regalos de reyes, al levantarlas dejan el feo rastro del pegamento. Son los inexplorados vericuetos del pensamiento. Aunque la voluntad sea buena, los prejuicios al disolverse suelen dejar grumos como lo hace el Cola-Cao. Pequeñas ideas preconcebidas que nos quedan flotando para siempre en la memoria. Que nos impiden adivinar la forma de las alas.
Es la propia vida quien se empeña en sorprendernos y coloca las alas donde menos te lo esperas. Se me antoja imaginar que los ángeles, como el resto de las aves del paraíso, seguramente hacen acto de presencia en formatos diferentes.
¿Quién habría podido adivinarlo?.
¿Cómo podría uno pues, con esos datos, albergar la sospecha de que algunos ángeles nunca tuvieron a nadie a su lado para compartir las dudas? Ángeles que en su pasado largo, tan largo, extraordinariamente largo, nunca tuvieron la suerte de recibir una muestra de cariño. Seres marcados por la A mayúscula de A los que hirió el amós. De A los que jamás naide les dio un beso. Ángeles que se han sentido incoloros, como el acero del vidrio. Ignorados, como un cerdo a la izquierda.
Guillermo Fesser

viernes, 17 de abril de 2009

REPORTAJE: colectivo musulmán en Ourense







Los conocí en el Kebab "El Egipcio" , el hombre que regenta este local es, a su vez, el Imán de la mezquita del barrio de La Carballeira




















Las mujeres no pueden entrar en la mezquita, pero al no pertenecer a su religión me han permitido el acceso. Eso sí, el Corán es sagrado, y no lo puede tocar nadie que no sea Musulmán, a excepción si te compras el tuyo propio.











Manifestación del colectivo musulmán en Ourense, en contra de la masacre Palestina y en
contra del autoritarismo por parte gobierno de Israel.
Me rsulta curioso no ver a ninguna de sus mujeres en el acto.

Conocí a Said el día que fui al Kebab, y decidí hacer un seguimiento de su vida cotidiana



















PUNTO DE PARTIDA

Este reportaje trata de la inmigración. Partiendo de este punto, se convierte en algo global, actual. Muchas personas tienen que abandonar su país, su familia, sus casas, en busca de una vida más digna.
He decidido llevar a cabo esta historia tan genérica y tomar una muestra, una pequeña “partícula” de todo el engranaje que envuelve el tema de la inmigración en general, por ello, la decisión de intentar retratar la vida de una cultura, en concreto, la musulmana, y todavía más en concreto, la vida de Said, un inmigrante procedente del Sahara.
Esta decisión es tomada porque su vida me parece representativa, en cierto modo, respecto a la vida de muchas personas musulmanas habitando en este país.
Un motivo: gritar a los cuatro vientos ”esta boca es mía”.
Y esta boca es la mía y la de muchos, esta boca es la misma que amamanta una cultura, una raiz y una esencia.
Pienso que cualquier boca tiene derecho a ser escuchada, a ganarse su pan de cada día, a ser respetada en una sociedad que no es la suya, en la cual hay que ganarse un hueco para salir a flote, por segunda vez para muchos.

He crecido en una barriada humilde y remota, a su vez, ésta ha crecido en densidad demográfica especialmente se trata de extranjeros, en concreto Musulmanes.
Me he parado a reflexionar en estas personas que viviendo a mi lado, las sentía lejanas, supongo que por ignorancia. Quizás no distan tanto de nosotros como pensamos.

. Y bien, todos tenemos limitaciones, tópicos, ataduras


Sabemos que Israel masacra Palestina.
Sabemos que hay grupos musulmanes radicales, sabemos que es una sociedad machista.
En mi opinión, se están adaptando bastante bien, sin molestar a nadie, buscándose legalmente un futuro menos negro.
Ignoramos la vida de los que tenemos más cerca, de los que nos dan su opinión, y su voluntad.
No son el enemigo, son el vecino.


La actualidad fue la gran influencia que me ha marcado para hacer este reportaje. Pienso que tal y como está la situación en el mundo es suficiente para pararse a reflexionar.
Me parece importante saber qué piensa ante todo esto el colectivo musulmán que vive aquí, sin olvidar que un día nuestro pueblo fue inmigrante.
Me gustaría expresar que cada persona es un mundo, cada persona tiene dignidad y voz propia.
















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